¿Está nuestra forma de vida en peligro?

Y si lo está, ¿tiene solución?

El KNOWCOST es una filosofía de consumo que propone “consumir como piensas” conociendo no sólo los costes visibles del producto (el precio venta al público) sino también los costes indirectos, que no se ven y que, a la vez, pagamos todos: coste estado de bienestar y coste planeta.

Cuando los consumidores optamos por un producto, le estamos mostrando nuestro apoyo y por tanto, también estamos apoyando a la fábrica o empresa que lo produce y al entorno económico y social en que es producido, configurando de forma directa el mundo en el que vivimos. Si a eso le añadimos las repercusiones sociales que tiene la dinámica LOW COST, el resultado es un panorama que exige una reacción social para apoyar con nuestro consumo la sociedad a la que aspiramos.

Los consumidores KNOWCOSTERS  dirigimos, votamos y orientamos nuestro consumo. Algo que a veces requiere cambiar el producto que habíamos elegido, a veces consumir menos, a veces, no consumir, pero siempre sabiendo que estamos provocando una reacción en cadena que puede estar cerca o lejos de lo querríamos que sucediese.

Una forma de consumir CON LA MISMA LIBERTAD, PERO SABIENDO.